
Las nuevas baterías producidas con el uso de virus tienen la misma capacidad de almacenamiento y suministro energéticos que las muy sofisticadas baterías recargables que se espera suministren energía en los automóviles híbridos, y también podrían usarse para energizar una amplia gama de dispositivos electrónicos personales.
Angela Belcher, científica de los materiales del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) , dirigió el equipo de investigación. Los virus utilizados son bacteriófagos comunes que infectan a las bacterias pero son inofensivos para los humanos.
Las nuevas baterías podrían fabricarse con un proceso barato y no dañino medioambientalmente: La síntesis tiene lugar a temperatura ambiente o por debajo de ella, no requiere de ningún disolvente orgánico dañino, y los materiales que conforman la batería no son tóxicos.